Más allá de Borges y Cortázar: Escenas de la Literatura Argentina del siglo XIX

Por Angélica Mogollón

El siglo XIX es un periodo fundamental en la constitución de la literatura Argentina, ya que se empieza a pensar en lo nacional desde el ámbito literario. Es una época en donde se encuentran en circulación diferentes corrientes filosóficas, principalmente europeas que ejercen una influencia significativa en la conformación de la literatura nacional, pues enriquecen y cumplen la función de ilustrar a los intelectuales de la época quienes poco a poco ven la necesidad de construir lo nacional y posicionar lo literario desde ese contexto.

Es un periodo en donde los jóvenes intelectuales de la época configuran a la generación de escritores, conformada por Esteban Echeverría, José Mármol, Eduardo Gutiérrez entre otros, quienes asumen el desarrollo del proyecto de consolidación de la literatura nacional a partir del privilegiamiento de las condiciones socioculturales, políticas y el contexto local para enriquecer los textos.

Uno de los principales objetivos en la construcción de la literatura nacional es delinear los limites entre lo local y las corrientes literarias extranjeras, y dar así un aprovechamiento y recuperación de los recursos locales, como la figura de escenarios naturales, y la figura del gaucho que protagonizan algunos textos del siglo XIX los cuales no sólo sirvieron de base en la consolidación de la literatura Argentina en esa época sino que han trascendido en el transcurso de la historia y ahora hacen parte del patrimonio literario.

En ese orden de ideas, empiezan a circular una serie de textos literarios nacionales los cuales se publican en su gran mayoría en folletín y aparecen al publico por entregas. La publicación en folletín requería escenas de suspenso con el fin de generar la prolongación del interés del lector y cautivarlo en el transcurso del desarrollo de la obra que cobraba vida en cada entrega. Materializando a la escritura, y sintetizando la tradición oral, que potencializaban escenas de lectura en la cotidianidad las cuales cada vez se hacían más frecuentes. Por ende, “cuando el folletín se apropia de la cultura popular del mundo real, producida y difundida oralmente por los gauchos, la reconvierte en una cultura popular de base urbana y de circulación mediática” (Laera, 2001, p 10)

Es decir, el folletín fue un medio de publicación fundamental en este siglo ya que por medio de éste salían a la luz un sinnúmero de obras que básicamente recuperaban la tradición oral propia del contexto local y a su vez perpetuaban dicha tradición en el mundo de las letras por medio de la materialización escrita de los relatos la cual construía en simultaneidad la figura de un lector nacional que tenia al alcance textos que narraban sucesos locales que se desarrollaban en un contexto común.

Gutiérrez como otros escritores, hace uso de esta forma de publicación y recurre a la figura del gaucho, que era uno de los temas más significativos en la literatura nacional que se estaba constituyendo, para recrear su gran obra, Juan Moreira, narrando en cada entrega un sinnúmero de dramas en los que se veía envuelto su personaje y sucesivas escenas de acción y persecución propia de los dramas policiales. De este modo, Juan Moreira no sólo configura al tradicional del gaucho sino que también se convierte en el personaje fundador de la novela popular argentina. Eduardo Gutiérrez recupera rasgos característicos de las historias policiales, como la figura del villano, persecución y escenas de acción, y las adapta al contexto local en donde el gaucho Juan Moreira trasciende de ser un simple villano, protagonista de los dramas policiales a convertirse en un héroe popular de extensión nacional; exaltando sus facultades extraordinarias constituidas por su naturaleza seductora y salvaje, en donde además de ser “el gaucho asesino, con las boleadoras en la cintura y el parejero siempre dispuesto a fugar” (Garcia Merou, 1886, p 1) es ese ángel caído que se ve obligado a cometer una serie de crímenes.

Cabe mencionar que el éxito de este folletín, posicionado como la primera novela popular, radica en que Gutiérrez parte de un personaje real el cual cobra vida en un mundo ficticio enalteciendo todas sus facultades por medio de un discurso retorico en donde además de justificar los crímenes que comete en el transcurso de la narración también enaltece la naturaleza salvaje y seductora que lo constituyen.

El trabajo que realiza Gutiérrez es fundamental en la historia de la literatura nacional, pues construye su novela a partir de la exaltación de lo popular, lo cual es trasladado a lo urbano, dándole otro enfoque y aprovechando al máximo figuras que se habían trabajado anteriormente con otros escritores.

Además, conjuntamente con la publicación del folletín va construyendo la figura de un lector idealizado quien “también como los testigos de los duelos de Moreira, un lector cómplice del asombro” (Batticuore, 1997, p 336), Es decir, un lector que es seducido por los rasgos del personaje llevándolo a la incapacidad de emitir un juicio contra el sinnúmero de crímenes que comete y por el contrario empieza a justificarlo igual que lo hace Gutiérrez ya que es mayor su heroísmo que su crueldad.

Juan Moreira trasciende de los cánones que se venían construyendo hasta entonces, encarnando rasgos de personalidades múltiples como la dualidad de héroe villano o el bandido no bandido que dialogan con su inocencia salvaje y descomunal de la que se hablaba anteriormente y simplemente el trabajo de Gutiérrez “enfatiza su singularidad "descomunal", "fabuloso", "excepcional" son otros tantos calificativos que sitúan el carácter ambiguo del héroe, donde se dirime o al menos se dificulta la decisión sobre su culpabilidad o su inocencia” (Batticuore, 1997, p 336), proclamando así la primera novela popular nacional.


Referencias bibliográficas

Batticuore, Graciela, “Héroes gauchos”, en VV. AA., Nuevos territorios de la Literatura Latinoamericana, Instituto de Literatura Hispanoamericana, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires, 1997, pp. 335-344.

García Merou, Martín, “Los dramas policiales”, en Libros y autores, Buenos Aires, Félix Lajouane editor, Librairie Générale, 1886.

Laera, Alejandra, “Metamorfosis de un héroe popular argentino: las mil caras de Juan Moreira”, prólogo a Eduardo Gutiérrez, Juan Moreira, Buenos Aires, Clarín, La Biblioteca Argentina, Serie Clásicos, 2001, pp. 5-10.

Referencias de imagen

Caras y Caretas (Buenos Aires) - 30-12-1899, N.º 65.
hemerotecadigital.bne.es

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